lunes, 28 de julio de 2014

"Busco un hombre que le guste y sepa bailar" Adriana Retana

Busco un hombre que le guste y sepa bailar. 
¿Por qué? 
Porque si sabe bailar entonces sabrá guiarme y sabrá ponerme limites siendo un caballero. Pero también podrá soltarme y recuperarme cuando sea necesario. Entenderá que debe haber un balance entre ser disciplinado y divertido. Me verá a los ojos y no a los pies. Me cuidará de los otros y hasta de el mismo. Bailaremos juntos en la vida, no el primero y yo después o al revés. Seremos un equipo, sin importar si nos equivocamos y resbalamos o si somos los mejores en la pista. Habrá pasión entre nosotros, confianza y también cariño. Cuando alguno se equivoque el otro sabrá ayudarlo a corregir la falla y perdonarlo si es el caso. A momentos estaremos totalmente coordinados, pero si en algún punto no nos acoplamos sabremos como recuperar el ritmo y seguir con el baile. Tendré la seguridad de que me dejará ser yo misma y yo lo dejaré ser quien es.  En ciertos pasos de baile tendremos independencia, pero siempre regresaremos a estar juntos. Sentirá el ritmo de la vida y se dejará llevar por él. Al final de cada pieza bailada, tendré la seguridad de recibir y dar una sonrisa, un merecido aplauso y una invitación al próximo baile. 

domingo, 6 de julio de 2014

"Grandes Esperanzas" Charles Dickens

"-Y ahora voy a decirte- añadió con el mismo murmullo vehemente y apasionado-, voy a decirte lo que es un amor verdadero. Es una devoción ciega que para nada tiene en cuenta la propia humillación, la absoluta sumisión, la confianza y la fe, contra uno mismo y contra el mundo entero, y que entrega el propio corazón y la propia alma al que los destroza..., como hice yo." Señorita Havisham.

"- Muchas veces he pensado en usted - dijo Estella.
- ¿De veras?
-últimamente con mucha frecuencia. Pasó un tiempo muy largo y muy desagradable, cuando quise alejar de mi memoria el recuerdo de lo que desdeñé cuando ignoraba su valor; pero, a partir del momento en que mi deber no fue incompatible con la admisión de este recuerdo, le he dado un lugar en mi corazón.
- Pues usted siempre ha ocupado un sitio en el mío - contesté."

"He sufrido mucho; mas creo que, gracias a eso, soy mejor ahora de lo que era antes. Sea considerado y bueno conmigo, como lo fue en otro tiempo, y dígame que seguimos siendo amigos." Estella

"Yo le tomé la mano y salimos de aquel desolado lugar. Y así como las nieblas de la mañana se levantaron, tantos años atrás, cuando salí de la fragua, del mismo modo las nieblas de la tarde se levantaban ahora, y en la dilatada extensión de luz tranquila que me mostraron, ya no vi la sombra de una nueva separación entre Estella y yo." Pip

"Cuando pedí relaciones a tu hermana y le ofrecí llevarla al altar cuando le placiera y estuviese dispuesta a venir a la herrería, le dije: Y trae a la pobre criatura, ¡Dios le bendiga! ¡No faltará sitio para él en la herrería!". Joe

"—Mírame —dijo la señorita Havisham—. ¿No tienes miedo de una mujer que no ha visto el sol desde que tú naciste?
Siento tener que confesar que no temí decir la enorme mentira comprendida en la respuesta: «No».
—¿Sabes qué toco aquí? —dijo ella, llevándose las manos, una sobre otra, al costado izquierdo.
—Sí, señora. (Me hizo pensar en el joven.)
—¿Qué toco?
—Su corazón.
—¡Destrozado! "

"¡Destrózales el corazón, esperanza y orgullo mío, destrózales el corazón y no tengas piedad!" Señorita Havishman

martes, 29 de abril de 2014

"Si yo, si tú" Txus di Fellatio


Si yo, tú.
Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.

Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.

Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas...
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.

Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.

Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te dé luz.

Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.

Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.

Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando.
que el tiempo no ha pasado,
que el reloj se ha parado.

Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.

Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma,
y eso me cura...

Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.

Biografía de Gabriel García Márquez

"La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado." Gabriel García Márquez

Nacido en Aracata, Colombia en 1928, fue un célebre novelista colombiano.
En Colombia estudió derecho y periodismo en la Universidad Nacional, comenzando su carrera en el diario El Espectador. La hojarasca fue la primer novela que publicó, la cual se veía llena de fantasía. Después de la publicación de otros dos libros de ficción, fue galardonado en su país con el Premio Nacional.
Se mostraba a favor de los movimientos izquierdistas. De hecho, fue gran amigo de Fidel Castro y participó en la fundación, en Cuba, de la agencia de noticias la Prensa Latina.
Su novela más conocida y la cual podría considerarse su obra maestra se titula Cien años de soledad. Trabajo en ella más de veinte años. En ella, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la historia de Macondo, un pueblo imaginario que es la representación de su propio pueblo natal y, al mismo tiempo, de su país y su continente. Entronca con la tradición literaria latinoamericana y la cultura de los españoles que emigraban.
Representante del llamado boom latinoamericano, vivió en ciudades como París y Barcelona. Fue en esta última en la que entabla amistad con Vargas Llosa. En 1972, obtiene el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos. Poco después,  regresa a América a vivir en Cartagena de Indias y más tarde en la Cuidad de México.
En 1982 se le concede el Premio Nobel de Literatura. Esto le ayuda a obtener autoridad suficiente en su país como para influir en la vida política y social.
Dentro de su obra periodística se encuentran: Textos costeños, Entre cachacos y Relato de un náufrago, que es publicado en forma de novela.
Falleció en la Cuidad de México, el 17 de abril del 2014.

"Todavía" Mario Benedetti

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

martes, 1 de abril de 2014

"Árbol adentro" Octavio Paz

Creció en mi frente un árbol.
Creció hacia adentro.
Sus raíces son venas,
nervios son sus ramas,
sus confusos follajes pensamientos.
Tus miradas lo encienden
y sus frutos de sombras
son naranjas de sangre,
son granadas de lumbre.
Amanece
en la noche del cuerpo.
Allá adentro, en mi frente,
el árbol habla.
Acércate, ¿lo oyes?

martes, 18 de febrero de 2014

"Rayuela-capitulo 7" Julio Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.